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Bambi, o sea, pero qué fuerte

Estefanía Laya.- El estreno de Bambi generó polémica. Muchos se opusieron a acudir por las duras escenas para niños. Era 1942, claro. La gran novela del judío Felix Salten relata la vida real de un cervatillo educado por su madre, con sus más y sus menos.

 

Walt Disney declaró "No creo que haya que aligerar los hechos para los niños, tanto en la vida como en el cine”. “A través de la observación de la naturaleza y la vida en el bosque, el hombre puede aprender mucho sobre sí mismo”. Como diría hoy alguno: "o sea, pero qué fuerte…" ¡Bambi!

 

Si observamos la educación que los animales brindan a sus crías, quizá descubramos una perspectiva saludable, natural y sensata. Y ya no digo fijarse en cómo educamos a nuestras mascotas, que también podría ser. He visto tratar a un caballo queridísimo de un modo muy duro, exigente y amable. Y siempre he notado una coherencia, paciencia, cariño y dedicación en la educación de nuestros perros que ya me gustaría para otros “animalillos”.

 

Pongámonos las pilas. “Hay que sentar ciertas bases cuando es pequeño. A partir de los cuatro meses ya está en disposición de acatar órdenes, como acudir cuando se le llama. La paciencia y la coherencia son pautas fundamentales para educarle y nunca hay que confundir disciplina bien impartida con autoritarismo exacerbado” (web canina).

 

De todos se puede aprender. También de los animales. “El animal vive muy pegado a la naturaleza o a Dios, sin saber nada de ninguno de los dos” (Félix Salten).

 

* Estefanía Laya es un seudónimo de una persona docente de Primaria

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Hermanos del viento

El director de Entre lobos y Hermanos del viento lanzaba un mensaje a los padres de niños imposibles en una reciente gala de premios. Paciencia y esperanza. Él había tripitido en el colegio. “Llegaron a hacerme un test psicológico” recordaba con humor. Gracias al optimismo paterno y al de algunos profesores ante su fracaso escolar había hecho una exitosa carrera profesional.

 

La madre de un alumno me decía lo mismo. A su hermana, hoy joven ejecutiva de una multinacional, le dijeron en el colegio que no podría acabar la secundaria y que nunca haría estudios superiores. Más tarde algunas profesoras de otros centros confiaron en ella y salió adelante.

 

La escuela está todavía cerrada en su propia vida. Se ha convertido en un lugar para estar. Para entretener durante unos años con actividades sin sentido, como hacer ejercicios o abrir determinada página de un libro. Me contestaba anteayer un niño de un instituto a mi pregunta de qué tal por 1º de ESO: "ya llevó gastado un boli Bic entero". No quise preguntarle qué había aprendido. A veces lo hago con mis alumnos: qué has aprendido. Si no lo saben es culpa mía.

 

Menos mal que siempre hay algunos profesores o centros 'hermanos del viento' que hacen las cosas “a su manera” sin seguir exactamente las reglas del juego, como los polis de las películas que resuelven el asunto con 'sus métodos', sin esperar a que las cosas cambien. Si no existiera esta libertad o no se la tomasen algunos, el sistema es el del boli Bic. 

 

¡No te preocupes!, dice el sistema. La Ministra ha dado 15 días para la consulta pública previa sobre un anteproyecto de Ley orgánica de modificación de la actual Ley de Educación. Escriban antes del 10 a consulta.seefp@mecd.es y digan qué quieren cambiar de la Lomce. Vale. Pero mientras algunos lo hacemos, los verdaderos 'polis' van a intentar que estos chicos aprendan algo.

 

(by Adrianey Arana)

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No Child Left Behind

Un chiste corto me lleva a pensar en que nunca seremos iguales si seguimos igual. “Mamá, mamá, en el cole me llaman ´facebook’. – Y tú ¿qué les contestas? -Me gusta”. Y he aquí el quid de la pretendida equidad educativa.

 

USA implantó hace un siglo la ley NCLB (No Child Left Behind). Paradójicamente hoy en día el 60% de los alumnos abandonan los institutos americanos. No tienen problemas de inversiones. No. El lema de los marines de que “nadie se queda atrás” no se cumplió. No se logró que todos llegaran igual, que hubiera igualdad. Y es que USA es un país más militar que escolar.

 

Ken Robinson arremetió en 2013 contra esta famosa ley en su conferencia sobre el valle de la muerte en la educación. No se logra la equidad, no se logra la igualdad. La clave no se encuentra en las escuelas, en las leyes o en   los programas, y en que sean iguales para todos. La clave está en los niños. Y los niños son diversos. Dos hermanos son totalmente distintos, no son iguales. No digamos dos que no son hermanos o tienen procedencias e historias distintas. La respuesta está en cómo nos adaptamos a su diversidad, a su curiosidad y a su creatividad. Es decir, cuanto más desigualdad, más equidad. Y nadie quedará atrás. La niña bailarina no repetirá curso por no parar quieta en clase.

 

El Informe de la OCDE sobre alumnos desaventajados (Low-performing students…) insiste en considerar importante en un país la diversidad, la libertad, la autonomía curricular y la existencia de centros concertados. La variedad no es lo malo. Como decía Guardiola: “ En eso Mourinho y yo somos gemelos, ambos queremos ganar títulos”.

* Estefanía Laya es un seudónimo de una persona docente de Primaria.

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Gurulandia

“Padres felices, hijos felices”. Obviedad en boca de los gurús educativos de moda que salen hasta de debajo de las piedras. Abres Facebook y un gurú te dice que “los hijos bien educados tienen más posibilidades de éxito que el resto”. Lo afirma un tipo con jersey-ceñido-americana y micro-pinganillo en la cara. 

Si miras Twitter, el valle del postureo global, los gurús suelen escribir mensajes del estilo: “los hijos de padres innovadores son más creativos”. Si es un blog o un diario digital: “Willian Pérez, experto en ‘learning’, afirma que los padres deben pasar tiempo con los hijos”.

La invasión de gurús que predican obviedades es de agradecer en el incomprensible mundo educativo que nos hemos creado pedagogos, educadores y legisladores en el último siglo. Aunque algunos gurús resulten ridículos, la mayoría aportan aire fresco. Carentes de títulos muchos de ellos, son sin embargo “expertos en humanidad”, algo tan escaso en esta parte del occidente. Por eso, casi todos sus mini videos ‘inspiran’ al menos cierta paz. 

Porque nada relaja más que saber que ser padre, profesor o educador no es tan difícil. No hay más que ser normal. Y pensar que “los hijos con padres sonrientes suelen ser más felices en la adolescencia” y que es mejor no usar constantemente el móvil cuando estás con tu hijo si quieres evitar que te imite”. Y es que, como dice la canción de Intoxicados, “todo es tan fácil que se hace difícil”

Adrianey Arana

 

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Por una escuela atractiva

     Dicen que J.K. Rowling se inspiró en la George Heriot’s School para crear Hogwarts. Este precioso colegio para huérfanos de Edimburgo con cuatro 'casas' que compiten entre sí es el lugar al que todos desearíamos acudir o mandar a los hijos. A un colegio inglés al fin y al cabo, porque Inglaterra es un país fundamentalmente escolar.

     El profesor Peter Dolton, en su estudio Global Teacher Status Index, dice que el estatus o prestigio de los docentes se mide de forma diferente "en función de la historia y los valores y las costumbres de una cultura particular". Afirma que en Nueva York la sociedad prima los ingresos financieros, por lo que allí tuvo que medir el estatus del maestro por su salario. En China, en cambio, los maestros tienen un prestigio mayor a pesar de no corresponderse con el dinero.

     Pero más decisivo que el estatus del profesor es el prestigio de la escuela en general. En un país escolar sus colegios son los más bonitos del mundo y su educación es imitada, copiada y fuente de inspiración para novelas y películas. Eton es símbolo de todo un país al igual que Hogwarts

     En USA sucede algo similar. El bus escolar amarillo es un símbolo nacional, una institución. Los high school americanos públicos o privados son la envidia de todo adolescente. De ahí que el que pueda manda a su hija a hacer un año de bachillerato a Estados Unidos. Y claro, va encantada. Y es que sus campos de fútbol y sus canchas da basket son 'chulas'. Así de sencillo. Y lo mismo ocurre en Corea del Sur, etc. y otros países que valoran sus escuelas.

     En España no hace falta un día del orgullo escolar, sino arquitectura, arte, cuidado e ilusión. La estética escolar es prioritaria, no sólo el currículum. El comedor escolar, la jardinería, el diseño de la equipación deportiva han de ser atractivos. Aprendamos del estilo del fútbol en España. Aprovechemos para que deporte, estética y educación vayan unidos, como lo van en otros países.

     Educa lo que se ve, lo que se hace, lo que se vive… y lo que emociona. Lo atractivo atrae. La belleza educa. Es cierto que lo que más forma es el trabajo bien hecho, pero eso ya es algo estético. Quizá así la camiseta y la mochila del cole sean más valoradas entre nuestros alumnos que las del Real Madrid.

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